Estoy en piyama.
¡Estoy en piyama! Hay una gran preocupación a nivel mundial por la creciente falta de convivencia humana, lo que representa la pérdida de la inteligencia intuitiva, la empatía, la capacidad de sentir y percibir. Es sorprendente que con la pandemia y el famoso, sin duda a veces muy conveniente, "home office" hemos perdido gran parte del contacto directo con los demás. Ahora, hasta tienes que pedir permiso para llamar por teléfono a alguien. Hay que mandar un whatsapp preguntando "¿Te puedo llamar? Muchas personas no querrán que les llames y te contestan "Mejor si puedes, mándame un correo o un whats." Esto hace que cada vez menos analicemos el tono de voz de una persona para saber su estado de ánimo, que tan segura está de lo que dice, su personalidad, etc. Increíble que en horas de trabajo, en una junta por Zoom, hay personas que no quieren prender la cámara porque "no me peiné", "estoy en piyama". Si lo pensamos fríamente, esto es una to...